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lunes, 16 de junio de 2014

The Reader´s Diary (XXXIII)

Muchas son las antologías que se han ido publicando en los últimos años del género del relato breve. Las ha habido temáticas, cronológicas o topográficas según el criterio elegido. La especialista Ángeles Encinar, que ya coordinó anteriormente para Cátedra otra antología sobre el cuento español contemporáneo, reincide ahora sobre la cuestión con una selección rabiosamente actual sobre la narrativa corta publicada en nuestro país en las dos últimas décadas -El cuento español actual (1992-2012)-, décadas en las que la situación, pese al pesimismo que preside el panorama editorial, parece haber mejorado para el género con la irrupción de numerosos autores, la creación de editoriales, revistas y blogs especializados, o una concesión más generosa de los grandes grupos. Soslayando el siempre impepinable tema de las ausencias, la muestra que Encinar ofrece es bastante representativa del quehacer cuentístico y la vitalidad de un género reconocido sobre todo por su calidad y la diversidad de temas y estilos. Cada cuento va precedido de un pequeño currículo de cada autor y sus respuestas a una minientrevista sobre la cuestión. Un libro sin duda de cabecera para futuras generaciones.
Para una generación The Smiths fue también un grupo de cabecera. La brevedad de su periplo como formación -apenas un lustro- unida a la singularidad de su propuesta estético-musical, les hicieron amados y odiados a partes iguales, convirtiendo en himnos algunas de sus canciones y en verdaderos iconos de la música pop algunos de sus álbumes como The queen is dead. Sin intención de convertirse en un libro de referencia sobre el grupo de Manchester -pues Luis Troquel acuñó la bibliografía básica en su libro publicado en Cátedra-, The Smiths. Música, política y deseo (Errata Naturae, 2014) recopila artículos, en su mayoría ya publicados, que abordan la filosofía y significación del grupo desde diferentes ópticas: la política, la homosexualidad, las letras, la iconografía, etc., logrando un caleidoscopio de miradas que abarcan desde la mitomanía al descreimiento.
Algo de mítico comienzan a tener también las dos ligas consecutivas que ganó el Athletic de Bilbao en la primera mitad de los ochenta, y que un servidor, "león" por herencia paterna, recuerda haber celebrado pegado a un transistor, cuando había que esperar a "Estudio Estadio" para ver el resumen de los partidos. Desde entonces, el Athletic ha perdido tres finales de la Copa del Rey y una de la Europa League, y como los futuros éxitos se ven, debido a la hegemonía presupuestaria de los "grandes", cada vez más difíciles, parece oportuno deleitarse con la reedición del libro que el periodista Pantxo Unzueta publicó en 1986, al calor de los grandes éxitos de una generación que pareció quebrarse con el lamentable affaire Clemente-Sarabia. De este asunto, y de otros muchos éxitos, fracasos y evocaciones, habla largo y tendido Unzueta en ¡A mí el pelotón! (Corner, 2014), bocados de la historia de un club sin duda peculiar y reconocible que llegó en sus buenos tiempos a tener diez jugadores titulares en la selección española. La repesca se completa con una serie de artículos publicados por el periodista desde entonces hasta la actualidad, pinceladas de una historia algo más gris pero siempre rojiblanca. 

miércoles, 25 de diciembre de 2013

Give me five (2013)

No, no he dejado de escribir, sólo me he tomado una breve pausa para leer más y mejor. Por eso, apelo a la manida sentencia de "no están todos los que son, pero sí son todos los que están" para dejaros, como hice a finales de 2011, mi lista de los mejores del año que acaba, esperando que el 2014 traiga tan buena cosecha como la presente. Mis mejores deseos literarios para todos:

Narrativa: 1. Prohibido entrar sin pantalones. Juan Bonilla (Seix Barral) / 2. Shakespeare y la ballena blanca. Jon Bilbao (Tusquets) / 3.  Técnicas de iluminación. Eloy Tizón (Páginas de Espuma) / 4. El libro de los pequeños milagros. Juan Jacinto Muñoz Rangel (Páginas de Espuma) / 5. Coral Glynn. Peter Cameron (Libros del Asteroide).

No ficción y otros géneros: 1. El banquete de los genios. Manuel Hidalgo (Península) / 2. La arquitectura del aire. Carlos Marzal (Tusquets) / 3. Mirador. Pilar Pardo (Canto y Cuento) / 4. Todo lo que era sólido. Antonio Muñoz Molina (Seix Barral) / 5. Instrucciones para fracasar mejor. Miguel Albero (Abada).

lunes, 4 de noviembre de 2013

The Reader´s Diary (XXVI)

Reconozco que mi entrada en el universo de David Foster Wallace no ha sido el más ortodoxo, pues trasegar entre los artículos reunidos de En cuerpo y en lo otro (Mondadori, 2013), y escoger únicamente los dedicados a Roger Federer y a la mercadotecnia del Us Open, no parece una ruta apropiada para apreciar lo mejor del quehacer del último escritor con muchos números para convertirse en mito de la reciente cultura norteamericana. Wallace sabía mucho de tenis y, lo que es más importante, sabía contarlo. Sus dos artículos son dos pequeñas joyas que demuestran su pasión por el arte -pues no otra cosa puede considerarse el tenis del helvético- y su conexión con el mundo del que decidió bajarse un mal día: su crónica periodística de uno de los eventos deportivos más célebres del verano estadounidense haría palidecer las de sus colegas de rotativos. El resto de sus textos sobre escritores a reivindicar o sobre cuestiones de otra índole me interesaron menos, pero nunca es tarde para degustar la narrativa de este auténtico letraherido.
Contundente es también la narrativa de Isaac Rosa, afincado en sus dos últimas novelas, la presente La habitación oscura (Seix Barral, 2013) y la anterior La mano invisible, en una suerte de alegoría de la crisis de la España actual. Si en la anterior, con ecos orwellianos, hacía una incisiva incursión en la degradación del mundo laboral, ahora da un paso más al introducir a sus personajes, presos todos de los abruptos cambios de la sociedad que creyó tenerlo todo sin tener nada, en una habitación cerrada al mundo a cal y canto por decisión voluntaria. Ambas novelas podrían configurar una especie de díptico, ya que, amén de sus intenciones críticas, comparten una misma estructura a modo de bucle obsesivo que obliga al lector a ponerse de su lado. Movimientos como el 15-M, las plataformas de protesta, la degradación moral que alienta bajo la carencia y la pérdida de perspectiva, son el meollo de una novela cíclica que da un paso más en la trayectoria de Rosa por participar activamente, con sus armas de novelista, en la lucha diaria del tiempo de carestía que nos ha tocado vivir. Aplaudo sin duda ese posicionamiento, aunque para mí lo mejor de Rosa siguen siendo sus tres primeras novelas, sobre todo esa espeluznante El país del miedo que nos sobrecogió de ídem.
Los relatos de Eloy Tizón recogidos en Técnicas de iluminación (Páginas de Espuma, 2013) ofrecen también, a su modo, una visión del mundo actual, aunque, como su propio título expresa, concretada en iluminar los claroscuros que nos asolan a diario, ya sea con un cometido laboral, con una inocente escapada de la ciudad o con la rutina de la convivencia. Eloy Tizon es un escritor que se prodiga poco. Por eso sabemos que, cuando lo hace, la espera habrá merecido la pena. Velocidad de los jardines es uno de los más grandes libros de relatos que se han escrito en este país, y Técnicas de iluminación se le acerca mucho. Los cuentos de Tizón podrían vivir sin argumento. Me explico: sólo la lectura de sus ideas narrativas, sus brillantes metáforas y la melodía musical que imprime a una cadencia meticulosamente estudiada hacen de sus libros una verdadera orgía para los sentidos. El contenido, en Tizón, me parece secundario a la forma, a ese estilo que le convierte en un escritor sin parangón en el panorama actual de nuestras letras. Pero, para más inri, también hay fondo en sus cuentos, reveses inesperados o universos sumergidos que salen a flote en las extrañas escaramuzas que viven sus protagonistas, camuflados en dobles lecturas o pequeños detalles que parecen carecer de importancia. Parecía imposible querer más a Tizón, pero Técnicas de iluminación ha demostrado lo contrario.