Entrevista capotiana a David Silva Rojas
Hace 2 días


cano a Tesla que cualquier biografía minuciosa.
unos de los bares que Jesús Lens tiene la amabilidad de mostrarnos con toda su ambientación y mosaico humano en Café bar Cinema (Ultramarina, 2010), un retablo bien documentado de garitos, cafeterías, restaurantes y whiskerías por el que podemos emborracharnos a nuestro antojo según nuestras preferencias por una u otra película.
descansos de la ficción -aunque no del todo- que Auster se toma cada cierto tiempo entre novela y novela y que a algunos les puede sonar a simple fórmula comercial. No es mi caso, pues pienso que en estas páginas tenemos la oportunidad de ver a un Auster diferente, más cercano a El cuaderno rojo, explorando esa faceta diarística suya que tantas alegrías aún puede dar.
y donde se trataba de aprovechar el momento con el fuego de la palabra escrita, antes de que el otro fuego hiciera su aparición. Ampliamente documentado, el volumen es ante todo una forma de evitar que esas "hojas volanderas" de los periódicos y revistas caigan en el olvido y se digitalicen de una vez por todas.

La impresión tras ver Young Adult es que tengo que hacer los deberes y recuperar tanto Juno como Up in the air para calibrar en su justa medida el fenómeno Jason Reitman. Realizada con solvencia y reforzada por una gran interpretación de Charlize Theron, la tercera película del joven director no viene a contarnos nada nuevo, pues se trata de la clásica historia de "Peter Pan", la chica, en este caso, que se niega a crecer y asumir una nueva orientación en su vida, incapaz de olvidar a su amor de la infancia y todo lo que éste representa, al recibir la noticia de que éste se ha casado y ha sido padre. Inmersa en un trabajo de "negra" editorial que no le satisface en absoluto, Mavis regresa de la gran urbe a su pueblecito natal, donde todo parece seguir como lo dejó, sus habitantes son felices con sus pequeñas miserias y alegrías, y todos la miran con recelo, incluidos sus padres, al sospechar, primero, y conocer, después, las auténticas razones de su regreso: recuperar una vida que se le escapó hace mucho tiempo. Reitman saca el máximo partido a este argumento recurrente logrando una obra menor pero resuelta con gran habilidad e intensidad dramática, no exenta de cierto humor negro.
losivo seguimos teniendo la impresión de que Gosling es un buen chico y que no ha tenido más remedio que recurrir a esos métodos para seguir adelante. Tanto las escenas de acción como las más románticas están apoyadas en los diálogos imprescindibles, dejando aflorar en el espectador la inquietud, la desazón, la sorpresa por un devenir siempre desasosegante. De factura impecable, Drive ha sido una de las olvidadas del año en los Oscars, aunque para los cinéfilos de pro eso importe poco.